martes, agosto 28, 2007

que sí, que no, que caiga un chaparrón





el huracán dean nos trajo lluvias.


mucha agua desde el martes pasado hasta el fin de semana. ayer ya no. fue el primer lunes que salí de la clase y todo estaba seco.

pero más allá de los embotellamientos y la fiaca para moverse, no fue una semana tormentosa, todo lo contrario.

caetano el jueves. increíble, líndismo. de esas veces que salís y decís menos mal que vine, menos mal, menos mal y la sonrisa queda grabada y suena london london en la cabeza antes de dormirte y al levantarte. y ojalá soñara también con música y no con esas pesadillas dementes que tengo siempre. como una en la que nico se iba pero por suerte después volvía y traía la mesa del comedor llena de peces de colores, unos de verdad y otros de juguete, que nadaban bajo el vidrio.

iba a contar qué hice en estos días, pero no es tanto. salí a pasear, comí cosas ricas, me reí mucho, tuve un increíble fin de semana, vi películas malas, almorcé con meli y con juli, me divertí y empecé el lunes de buen ánimo.
ahora estoy acá, tratando de terminar de escribir algo y haciendo unos recreos para disfrutar de mi vicio: ver patinando por un sueño en el sitio de canal13. debería darme verguenza. pero no.

ayer vimos el tema del número de oro. la divina proporción. el profesor dijo que uno lo usa de manera inconsciente cuando pone un florero, un cuadro, un mueble. si no hubiera que hacer cálculos, me pondría a medir todo. a ver si las cosas están puestas como dios manda.

no paro de hacer sociales

ayer, un perro me acompañó desde el súper hasta mi casa. cruzamos el parque, varias calles y llegamos.
yo entré y él se quedó mirando a través del vidrio de la puerta. me dio mucha pena, hasta que entendí todo.

"a vos te digo, perro, yo no soy sólo una bolsa con un paquete de salchichas"

martes, agosto 21, 2007

me hice un amigo

ayer, en el curso, estábamos viendo fotos de imprentas offset y de unas rotativas inmensas, cuando entró un gato.
un gato atigrado, color té con leche, de pelo largo.
yo me quería ir, pero pensé que si el gato venía y se quedaba conmigo, iba a esperar hasta el final de la clase. lo llamé muy fuerte con el pensamiento porque se suponía que debía concentrarme en las funciones de la torre de barniz y el túnel de secado.
entonces, él se paseó maullando por el auditorio, recorrió todas las filas y después trepó a una silla cerca de donde estaba yo. caminó por sobre las butacas y las personas, se sentó encima mío, se estiró y se quedó dormido hasta que terminó la clase.

miércoles, agosto 15, 2007

muy temprano

soñe que tenía un ciervito muy chiquito, tipo bambi, que se llamaba tornillo.

lunes, agosto 13, 2007

hay días que sí


no estuve de mal humor todo el fin de semana, ojo. el mismo viernes llegó nico con cervezas y escuchamos chico buarque y fue mejorando. aunque me desperté dudosa el sábado, fuimos a la librería y me regalé "otra manera de contar" de berger. y de ahí al restaurant italiano y por la tarde lluvia torrencial y un atracón de dulces con lost, pelis y después sushi sin salir de casa.
con las pelis tuvimos la peor suerte, por eso no hay que comprar truchas, la cajita de "zodiac" tenía adentro una de terror que se llamaba "la maldición del zodíaco", con mucha sangre y sin rufalo ni downey junior pero con un actor x que hacía de "la voz en off de zodíaco" ¡qué miedo!, "chavez" se escuchaba como una pelea de box adentro de un tupper y finalemente "last days" se veía bien, pero bue, nos aburrimos como hongos y casi nos dormimos, bue, nos dormimos.
el domingo festejamos el día del niño en una parri argentina con muchas cosas ricas y un gran panqueque de dulce de leche. recibí mails de saludo al pequeño que todos llevamos en el corazón de parte de mamá, papá y la tía ali. hablé con la abuela por teléfono. tiene mucho frío y piensa que es porque está viejita, pero dicen que hace cuarenta y cinco años que no tenemos un invierno así. digo "tenemos" aunque acá no. acá no hace frío, oscurece tarde y este fin de semana apenas llovió.

por otro lado, la estadística dice que, en buenos aires, ni loca te comías un panqueque con dulce más que una o dos veces al año porque tienen cincuenta mil millones de calorías. acá es la segunda vez en un mes.
conclusión1: en méxico nos parecemos más a la gente normal.
conclusión2:los panqueques con dulce de leche son lo máximo.

sábado, agosto 11, 2007

hay días que no

una hora más tarde ya estoy de pésimo humor. mi instinto de supervivencia me obligó a vestirme para salir hace como cuatro horas, pero sólo bajé a comprar tortillas, pan, queso y coca zero. a esta altura estoy espléndida y en ojotas.
nico me llama y me dice que está en camino, me pregunta si necesito algo, digo que no. pero corto y pienso "pasá por el oxxo y traeme buen humor y una vida".

corrijo el post anterior: mi papá siempre dice "el aburrimiento es angustia".

los viernes se sale

estoy aburrida. es viernes y son las 10 de la noche. mis amigas están cenando en buenos aires, o ya terminaron. tomamos un tequila por skype. un tequila y un fernet. después se pusieron a comer comida china y ya no entendía nada de lo que decían. el fernet me lo regaló una argentina que conocí hace poco, ayer almorcé con ella y otra chica, se parecen a mis amigas, eso es bueno, es casi lo mejor que podría decir de alguien. hoy hice cuatro almohadones verdes, los cosí a mano, los medí con unas hojas pegadas con cinta scotch. me aburro. nico está borracho en un evento de su trabajo, yo estoy acá, por buscar mi tercer fernet y sin nada para coser ni cocer. miro los almohadones, hacer cosas reales me hace bien, pero ahora ya no sé qué. me gustan, pasé todo el día en eso. no estoy de mal humor, no estoy angustiada, estoy en la nada misma sin saber para dónde seguir con esta noche de viernes. aunque no trabajo, me alegro cuando llegan los fines de semana porque todo es distinto o porque estoy acostumbrada a eso. hoy no. hoy puede ser cualquier otro día. no estoy angustiada pero extraño a mis amigas y eso me da ganas de llorar. eso y que además, aunque tenga casi treinta, el domingo quiero festejar el día del niño

jueves, julio 26, 2007

extraño y pálido fulgor

como el salero estaba tapado, lo agité con mucha fuerza una y otra vez. la tapa y la sal toda cayeron sobre mi comida. ¿lo querías salado? ¡tomá, ahí tenés! de mal humor, busco el libro que traje y dejé en enero, ya lo paseé por varios lugares y nunca lo empecé. vamos a ver. lo abro y el señalador no es algo que yo quiera tener acá. ¿por qué está esto en mi libro? me siento en el suelo y miro los lomos. la última vez que todo se cayó y lo volví a levantar me pasó algo parecido, pero salí a caminar, hablé con mis amigas, y ya. todos tenemos un pasado. ahora estoy buscando un lugar donde esconder las cosas de mí y elijo a kundera. sé que yo nunca hubiera abierto ese libro. entonces salgo a la calle y en la rama de un árbol veo una ojota china perfectamente apoyada. no tiene ningún sentido, sola, ahí, como nueva. pienso en los lugares que uno puede ocupar en una relación cuando todo está raro, cuando empieza a haber más de dos personas. digo, uno va cambiando de lugar y así entiende. eso creo. estoy buscando un frasco para las galletitas, pero son muy chicos o muy grandes. encuentro unos muñequitos que rezan la oración del ángel de la guarda cuando se les aprieta el pie, pero me llevo unas perchas blancas. voy a sunborns, hace poco vi ahí un micro de juguete que yo tenía de chiquita. no está más. compro esmalte rojo y pienso en eso, en los lugares, en como, durante un tiempo, deposité mucho odio en una persona, tal vez de manera equivocada. no era así la cosa. por eso, en este primer día del calendario maya o lo que sea, ahora que es imposible que nos encontremos por la calle y las dos miremos para otro lado, me gustaría decirte que está todo bien, que después de muchos años te contesto ese mail que una vez me mandaste y te creo. sé que no me quisiste causar ningún dolor. son cosas que pasan.

miércoles, julio 25, 2007

buen día, día

cuando juli me habló hoy a la mañana del día fuera del tiempo, pensé que era porque el cielo amaneció blanco y así se mantuvo toda la tarde hasta ahora, que ya es de noche. pensé que era un día todo igual, uno de esos en que entrecerrás los ojos desde que te levantas porque el brillo te enceguece, de esos en los que siento que voy medio dormida por la vida. pero no, el día está gris y además comienza el año solar en el calendario maya. en el diario dice que hay que festejar que tiempo es arte y también que es un momento para empezar de nuevo. yo recién empiezo algo y tengo mucho tiempo.
el intento será hacer algo bueno con eso.

martes, julio 24, 2007

fin de semana

viernes, julio 20, 2007

siempre hay un motivo real para brindar

ayer fue el cumple de nico. empezamos el festejo el miércoles a la noche con sushi y vino argentino y lo seguimos el jueves con pizza uruguaya, cerveza y amigos (los de uruguay por skype, y los mexicanos y meli en persona). en el living colgué muchas guirnaldas de colores, de las de los muertitos, que compramos con mel y la tía lili en la ciudadela y que todavía siguen ahí hoy.
mis regalos fueron dos:
un atlas antiguo gigante, el libro más grande, el más pesado, y creo que más casi todo lo que se pueda decir, que compré en mi vida. ayer todavía me dolían los brazos de traerlo.
dos entradas para ver a drexler en septiembre aquí, en esta ciudad. tan livianas y chiquitas pero con muchas canciones adentro.
además, hoy ya es viernes y bajo las guirnaldas festejamos varias cosas:
-el día del amigo, aunque sólo los argentinos lo festejemos así, y aunque sea comercial y todos los días sean el día del amigo, etc, etc. si todos los días es el día del amigo, hoy (igual que ayer) meli y yo estamos acá y vamos a almorzar juntas. y ya.
-la extensión de mi visa turista hasta el 20 de noviembre. recién vengo de migraciones con la noticia y dos remeras que me compré para celebrar.
-que mañana a esta hora vamos a estar en el mar.

lunes, julio 16, 2007

3-0

ya pasó una semana desde que valentín se fue a pasear por ahí. allá hace frío, acá hace calor pero en pocos minutos se pone negro y lleno de nubes. ayer llovió bastante. vimos semifinal y final y perdimos en todo. también pensamos que habíamos terminado la segunda de lost pero recién descubrí que nos faltan tres capítulos, los tres últimos. el viernes, tacos y cerveza, y los mediodías de sábado y domingo, almuerzo preparado por restaurant uruguayo, chivito, pascualina, pizza. tenemos tres variedades de miel: de veracruz, de yucatán y la amarilla amarilla. repito cosas de mi mamá sin darme cuenta, me gusta la miel más sólida, no me gusta la comida muy perfumada (estas batatas tienen gusto a rosas, decía mi abuela), y no me gusta que tomen coca cola de la botella recién abierta. tampoco me gustan los lunes, aunque hoy me la banco.

miércoles, julio 11, 2007

llamado a la solidaridad


valentín se dio a la fuga en estos días de frío y nieve.






si alguien ve un gato enormeeeeee paseando por recoleta o alrededores, por favor avise.

en la lucha

el viernes fui con juli a ver si aprovechábamos un poco las liquidaciones de fin de temporada. después de comprar algunas cosas (yo estuve muy discreta) y almorzar por ahí, nos fuimos a su casa a tomar el clásico tecito y ver cars.
lo más llamativo de la primer parte del día fue la reacción de los niños frente a la ropa nueva.
simón ni bola, seguía en la suya, le dio exactamente lo mismo.
tita estuvo toda la tarde con una de las remeras puesta y la otra en la mano, hasta que me obligó a que se las pusiera una encima de la otra.
y sí, yo hubiera hecho lo mismo. para mí, lo nuevo es para estrenar ya, hoy, a lo sumo mañana!

cuando se puso negro y comenzó a diluviar, me fui a buscar a nico y sus amigos para ir a las luchas.

siiiii, fui a las luchas, yo que nunca vi titanes en el ring ni lucha fuerte porque me parecían violentos! mi tío putativo a quien no conocí personalmente, martín k, estaría feliz! desde que tengo memoria mi familia estuvo peleada con ese bando, no sé si porque la pichi se casó con un armenio, o porque lo de la lucha libre no les parecía bien (nosotros éramos los técnicos y ellos los rudos), o hay algún otro motivo que desconozco.

en fin, yo a la distancia me reconcilié, fui a las luchas, me tomé ochenta cervezas y me pareció lo más insólito que vi en mi vida.
hubo varios combates hasta llegar al final, místico contra dr wagner. los primeros eran horribles, pero a medida que iban acercándose al plato fuerte, las acrobacias mejoraron. estábamos sentados muy cerca de donde salían los luchadores, acompañados por unas señoritas con poca ropa que fueron la delicia de los que me rodeaban.
había unos japoneses con unos trajes muy buenos, y unas mascotitas peludas, kemonito y otro igual pero malo que no sé el nombre, enanitos vestidos de mono, como muñecos de peluche.
me impresionó muchísimo la agilidad con que se mueven, algunos luchadores son grandes y gordos, pero igual saltan y se tiran unos encima de otros o vuelan para abajo del ring.

y bueno, en el combate final triunfó el mal.
la victoria fue de wagner.
parece que el místico es un mamón.

lunes, julio 09, 2007

desencuentro

no puede ser que haya estado esperando esto por 29 años y justo se ponga a nevar en buenos aires el primer 9 de julio que estoy en otro lado.
nieve de mierda, la re puta madre que te parió.

martes, julio 03, 2007

¡¡¡socorro!!!


el sábado soñé que estaba en mi fiesta de egresados de quinto año.
el salón era grande, la noche estaba terminando y habían prendido las luces.
todos estábamos vestidos para la ocasión.
en un momento, cuando estábamos agarrando las cosas para irnos, nos juntábamos y nos poníamos a llorar porque el colegio había terminado.


me desperté llorando.

escucho voces

hace un rato bajé corriendo con mis tres bolsas de basura porque escuché la campana del camión recolector.

llegué a la esquina y nada.

volví a subir con mis tres bolsas y tal vez algo de olor a podrido (lo ignoro, no tengo olfato). las dejé en la cocina, vine al escritorio, me senté.

empezó a sonar la campana y esta vez sí, estaba el camión.

volví a bajar, tiré las bolsas, subí.

creo que tengo alucinaciones auditivas.

ahora, por la ventana, se oye un tango.

jueves, junio 28, 2007

y una cervecita bien helada

mi plan siempre fue ser una vieja rubia.
no ahora, dentro de muchos años. ser una viejita rubia y comer masas finas con dulce de leche y florentinos todo el día, tomar el té con mis amigas y vestirme toda combinada.
en mi barrio, había una vieja re paqueta que se vestía toda toda toda de celeste.
también, si no me dan ganas de ser rubia, me gustaría tener ese pelo medio rosa que no sé con qué tintura se lo hacen.
por esta zona del mundo, se ven muchas tomando el té, son re coquetas y van todas maquilladas y charlan en las mesas de los cafés de polanco o se hacen las manos y se peinan en alguna estética.

pero ayer, en la plaza de coyoacán, encontré una opción que me encantó: mega porción de pizza sentadas en el cantero.














digo, para alternar, porque finalmente, a mí me gusta más lo salado.

dejo a las chicas y voy para allá














ayer, esperando al primo de meli camino a coyoacán.

miércoles, junio 27, 2007

algo nuevo, algo viejo, algo azul...


el jueves pasado, mi hermana, o la hermana de mi hermana, caro, se casó por civil. el domingo hubo cereminia religiosa y fiesta. yo siempre pensé que en mi familia ya no quedaba la posibilidad de que alguien se case por templo, pero me equivoqué. además, ani, tom y yo somos los tres medio judíos (o judicatos, como decía tom cuando era chico) y caro no, caro es entera. desde hace semanas que me la pasó taladrándole la cabeza a mi mamá y a ani para que me cuenten cosas, me manden fotos, algo.

ani me mandó un video del civil, con caro y juan en medio de la tormenta de arroz y un tipo tocando la marcha nupcial en un saxo, y mi mamá un reporte minucioso de la fiesta (aunque yo hubiera querido que me diga exactamente qué tenía puesto cada uno de los invitados, qué bailaron y qué comieron).

hace un tiempo también hubiera pensado que era imposible que yo no estuviera ahí, y menos aún que fuera porque estaba viviendo en otro país. todo esto es una prueba contundente de que uno no puede imaginar lo que le va a pasar con su vida, ni lo que van a hacer los demás con la suya (por ejemplo romper copas y decir "mazeltov").

había pensado hacerle un homenaje a caro con unas fotos de unos negocios de la avenida insurgentes, pero eso lo voy a dejar para más adelante porque tengo otro material más al alcance de la mano.

el sábado, nico, meli y yo fuimos a un casamiento de dos chicos. no sé cómo se llaman, pero la fiesta estuvo increíble, en una terraza techada, con tacos al pastor del tizoncito y mucho pero mucho baile.
aquí van: arriba, el ramo, que me saqué, claro, y abajo, la torta con sus muñequitos.

miércoles, junio 20, 2007

soñar soñar

desde que estoy acá me pasa algo muy raro con los sueños.
empecé a soñar muy seguido con gente que está muerta hace tiempo. sueño con el zeide, la abuela irma y el abuelo emilio, también con el abuelo de mi hermano. a veces yo sé que están muertos y no entiendo muy bien qué hacen ahí, otras veces es como si estuvieran vivos.
cada mañana me pregunto por qué, si será que ahora que no veo su ausencia los puedo poner de vuelta como si estuvieran, no sé, es raro.
ayer no, ayer soñé que estaba con dos compañeros de mi trabajo de allá, tomando tragos en una mesa frente al río, en el tigre.
también soñé con la hija de un amigo de mi papá que no soporto, estábamos en una fiesta de casamiento que duraba tres días y las dos teníamos vestido rojo, pero ella tenía unas sandalias horribles.

memotest

estuve todo el tiempo pensando en algo que quería escribir y ya no lo recuerdo.

acá estoy


el domingo voy a cumplir un mes en méxico. estoy en otro lugar. hace calor, llueve bastante, los ruidos son distintos y los olores también. cuando estoy en mi casa, bajo la basura entre las tres y las cuatro de la tarde, en el momento en que el camión para a la vuelta y un señor toca una campana con insistencia para avisar que llegó. vivo en una casa mucho más grande y tengo menos cosas, eso me gusta, estoy como más liviana. a veces no entiendo cómo se me pasan las horas. a veces casi no hago nada. lavar los platos, acumularlos a la derecha para que se escurran, leer, contestar mails, tomar mate con meli, pasar a buscar a juli, subir a la herradura, bajar a polanco, volver a casa, esperar a que llegue nico, salir a caminar los fines de semana. siempre que cocino tengo el temor de hacer algo incomible y el pensamiento es el mismo de los últimos seis años “lo tiro y pido pizza”. hace veinte minutos que estoy tratando de hablar con mi papá por skype y no podemos. ¿qué hiciste hoy? saqué entradas para ver a soda stereo en el foro sol en noviembre, leí un libro, traté de hablar con mi papá, dudé toda la tarde si iba a dar la prueba de nivel de inglés y decidí que no, comí ensalada, me mandé tres o cuatro mails con nico y un mensaje de txt, hablamos por teléfono, comí una tostada con queso panela y miel, tomé dos tés de menta, pensé en bajar unas fotos y no lo hice.
estuve contenta todo el tiempo.

sábado, mayo 12, 2007

Más libros!


miércoles, febrero 28, 2007

ah, sí

¡ya tengo 29!

club atlético monserrat

ayer tenía un rato libre y mucha fiaca de meterme en el gimnasio, así que se me ocurrió la maravillosa idea de ir a correr a plaza congreso (no estoy tan para atrás, es lo más parecido a un espacio verde que puede encontrarse cerca de casa).

algunos pensamientos brillantes que me despertó el paisaje:

-la silueta del congreso sobre el cielo del atardecer me encanta.
-hay luna de lluvia.
-los shorts en esta plaza son un hit, no olvidar venir en jogging la próxima vez.
-ese viejito es igual a pettinato con 15 años más.
-y 47 empiezo a correr. y 51 empiezo, ahora sí, me pongo las pilas. bueno, mejor empiezo cuando llego al caminito blanco.
-¿cuándo prenden las luces de la cúpula?
-ese pibe va re rápido.
-estoy corriendo en uno de los lugares con más ruido y smog de toda la ciudad.
-¿qué estoy haciendo?
-si me encuentro con alguien conocido digo que soy mi hermana melliza.

martes, febrero 27, 2007

faltan 366 días






me acuerdo que, cuando empecé con este blog, o unas semanas después, me puse a pintar mi casa con la ayuda de mi mamá. una tarde, mientras pintábamos el living de amarillo, yo le dije casi con terror que me daba impresión que, en dos años, cuando se me venciera nuevamente el contrato de alquiler, me iba a faltar sólo un año para cumplir treinta.

"¿y qué pasa?", dijo mi mamá.


"nada, eso."


"pero falta mucho... y además treinta no es nada."





se me venció el contrato este mes.


las paredes ya no están impecables.



mañana cumplo 29 y no puedo creer lo rápido que pasó.


mientras escribo esto, mi mamá me llama y me pregunta si necesito ayuda. le digo que no mucho, que voy a hacer algo tranquilo.
"te llevo guacamole y alguna otra pastita, uno no cumple cuarenta todos los días".

jueves, febrero 22, 2007

tengo dos gatos

me agarró como una especie de desenfreno blogger, ya se me va a pasar. el tema es que no soporto haber subido sólo una foto de valentín, así que ahí va una de ema, la gata más panqueque del mundo.



salto de cama


7.30 pasadas, suena mi celular. es alegre, el pintor de la casa de mi viejo. van dos veces en cuatro días que mi hermano adolescente no escucha el timbre. me visto mientras marco el número de su casa desde el teléfono de línea y su celular desde el mío. camino de mi cuarto al baño como una loca con un teléfono en cada oreja, trato de sostener el tubo entre la cabeza y el cuello mientras me pongo la pollera negra.


no atiende y lo quiero matar.


bajo, me tomo un taxi.


alegre me espera en la puerta. alegre es alegre. se ríe de mi hermano. yo no me río tanto, entro y lo zarandeo. él no entiende nada, me mira como si yo fuera un extraterrestre que acaba de aterrizar directo en su cuarto. le grito como una loca, él me mira, "decime algo aunque sea, tarado", le digo y pienso: dios mío, soy la peor versión de mí misma, te cagaría a palos, me vas a pagar el taxi y el desayuno, y te juro que te lo voy a cobrar, seguro que me olvidé algo en casa, ¿seguirá lloviendo?, qué nabo es este pibe, no puede ser.


alegre me llama, me muestra el living.


en medio del polvo de una casa en la que están pintando algunos ambientes, seis o siete envases de cerveza distribuidos entre el piso y la mesa de los discos, una botella de fernet, una de vino, ceniceros llenos y, en el medio, una banqueta y una baraja de cartas españolas todas desparramadas como si los jugadores se hubieran dispersado apenas un rato antes.


"si yo me tomo un vaso nomás de este fernet, no me levanto ni loco", dice alegre.


yo seguro que sí. igual trato de recordar cómo era a la edad de mi hermano. qué hacía hace 10 años.


creo que más o menos lo mismo pero sin quedarme dormida tan seguido.


además, nunca me gustó mucho jugar a las cartas.



miércoles, febrero 21, 2007

ahí vamos



ahora que blogger hizo este cambio (sí, llegué re tarde), no sólo me colgué con los colores como quien pinta su casa para renovarse en los primeros meses del año (o una semana antes de cumplir 29, qué sé yo), también perdí por algún lado el contador de visitas (tal vez esté abajo de mi cama, al lado del cepillo de pelo o de algún zapato que nunca encuentro).


así que vamos de cero.


y para empezar otra vez, nada mejor que un gran cambio.

este es valentín, un gato enorme que se cree chiquito.

nos volveremos a ver

acá estoy, volví hace tiempo ya, pero no por completo. no sé por qué dejé de escribir, ni tampoco por dónde seguir ahora. estuve en una casa con mucho sol y sillas naranjas en el df. naranja y amarillo (me resulta tan simple ser feliz en esos tonos) flores blancas y la cama más grande del mundo. tuve unas vacaciones lindísimas, las mejores. fuimos a la playa y nos colamos en una boda, mexicana, claro. bueno, en realidad no fue colarse tanto, porque yo fui a preguntarle a la novia si nos podíamos quedar y, como debe hacer toda novia, dijo que sí. la verdad es que la fiesta estaba buenísima, las mesas con velitas, móviles de espejos, lámparas, flores, y todo sobre la playa. esas son las ventajas de no tener playas ventosas, porque me imaginaba la misma escena en la costa argentina y me daba onda tornado: las telas prendiéndose fuego sobre las velas, todo lleno de arena, la novia peinada igual que yo cuando me levanto, un desastre.
también charlé mucho con juli, fui a cenar con sus amigas, jugué con simi y tita.
en una ciudad con 26 millones de habitantes, me encontré en la calle por casualidad con un amigo que no veía desde hace ocho años, cuando nos conocimos viajando por europa.
también almorcé con hernán, caminé muchísimo, tomé tequila, tomé mucha cerveza, comí tacos, los mariachis me cantaron dos canciones (¡¡los mariachis existen de verdad!! todavía no lo puedo creer).
todo me pareció increíble, acapulco, la vida dominguera paseando por chapultepec, ver pelis bajo la frazada, teotihuacan, la casa de frida, la de trotsky, la plaza garibaldi, los pregoneros, el olor a comida y los colores que inundan la ciudad. y, más que nada, la felicidad que todavía me dura.

buen augurio

un sábado de enero en el campo, un bichito de luz se subió a mi zapatilla y me iluminó durante algunos metros. yo le recitaba mentalmente “mientras el contorno del parque se dibuja con el brillo intermitente de unas luciérnagas” y a la vez le decía por lo bajo: gracias, gracias, gracias.

martes, enero 09, 2007

principios

ayer se rompió el aire. el enchufe explotó, yo grite y el piso quedó negro. trabajo en una pecera sobre la que pega el sol. no aguanto más. análisis, recuperar sesión. por suerte después cena en el ruso, los brindis de fin y principio de año se extienden y hay risas y reencuentros. ideas 007. licencia para matar, tomar la iniciativa y salir. dos mensajes de texto recibidos el 31 “este es el año del amor”. bienvenido, entonces. no más listas de propósitos, sólo menos culpa y más decisión son los planes a cumplir. asado. cerveza con solchu. el sábado, reyes, el castillo y otro libro a elección. y fiaca toda la tarde. charlar y ver cómo el cielo va cambiando de color. hay nubes de tormenta, hay un ruido en el aire a lluvia de verano, un chisporroteo, una chispa que se enciende unos segundos antes. empecé el año bailando descalza en la arena. lo seguí en la pileta bajo la lluvia. agua, agua y más agua. eso es un comienzo.

miércoles, noviembre 29, 2006

viernes

Gog y Magog Ediciones presenta:

Un catálogo de todo lo que hay, de María Paz Levinson

El estero, de Martín Armada

Decimal, de Osvaldo Méndez

Musicaliza Alan Courtis

Viernes 1º de Diciembre - 20 hs.
Espacio Callejón
Humahuaca 3759

jueves, noviembre 23, 2006

constitución - villa del parque

antes de mudarnos nos invitaron a cenar a un restaurant que había olvidado. ese día yo llevé un vino pensando que no íbamos a salir. paso todas las tardes desde hace unas semanas, lo reconocí rápidamente. también, de manera intuitiva, supe dónde tenía que bajar del colectivo, como una memoria corporal sobre los mapas. 84 y 53. el 84 dejó de ser el colectivo que no pasa los domingos, ahora para del otro lado de independencia, en la puerta de la dietética, y es el que me lleva y me trae. hago el mismo camino de siempre pero por la vereda de enfrente. acá comimos pizza la primera noche en el barrio, febrero, cuarenta grados de sensación térmica, mesa en la ventana, acá está la peluquería de hombres, la cerrajería, la ferretería grande y siempre abierta, el videoclub. sensación térmica creo que se llama ahora el restaurant que cambia de nombre en cada temporada, hace unos meses era un lugar de tapas y flamenco, hoy buscan camareras y tiene perfiles de chicas en bolas en las ventanas. ceno con solchu y fer, hace calor, tomamos cerveza y hablamos de la posible mudanza. febrero. cuatro años. me levanto, voy por la vereda del sol, subo al 84.

miércoles, noviembre 15, 2006

el horizonte no es el río

y ahora sí, la lluvia.

el reflejo de los techos plateados de los galpones.
la avenida, amplia, abierta, los autos rojos y los techos amarillos de los taxis.
las carretillas verdes y azules en la vereda de "todo obra".

la fiesta de los colores sobre el gris.

la primer tormenta que veo desde este ventanal.

domingo, noviembre 12, 2006

méxico me mata

¡feliz cumple, amiga!
apenas te vas y ya te extraño.

que tengas un lindo día.

te quiero mucho mucho.

martes, noviembre 07, 2006

se te apagó la tele

estoy en un locutorio del barrio.

un chino canta en chino.

mi monitor está fuera de foco y mi cabeza a punto de estallar.

esta mañana descubrí que ayer estaba totalmente borracha.
por más esfuerzos que hago no recuerdo los veinte minutos previos a irme a dormir. abro los ojos y confirmo: la campera y la cartera están ahí, al lado de la cama.

por algo se empieza.

domingo, noviembre 05, 2006

daft punk

ah, te vi entre las luces!!!!

jueves, noviembre 02, 2006

23 de octubre

está la ciudad, todo el tiempo. diría que charly es buenos aires. que el sonido de esta ciudad es charly. quiero decir, hay dos cosas, primero no bombardeen buenos aires. y ahora palermo bagdad y escuchar las sirenas y el planeta estallando. hay fuego, hubo fuego. dos pisos arriba de mi casa, cuando un enchufe hizo cortocircuito – y mi idea de "tiene un trip(le) en el bocho..." como algo que con una pequeña chispa se enciende-.
la esquina de santa fé y coronel díaz. un pozo enfrente y un shopping que crece hasta por las noches. los obreros trabajan sin parar. hay ruidos. te veo bajar del ascensor, veo tus zapatos negros y amarillos, es mi cumpleaños y no sabés pero me saludás con un beso y es un regalo. después, mucho después, en una terraza en ese palermo desvastado, es verano y entre cervezas escuchamos rehén por primera vez. el calor y el fin del mundo van juntos. estoy convencida, todo tiene que terminar en verano. por eso estábamos en esa terraza como si fuéramos realmente jóvenes y hermosos y el mundo fuera nuestro, si es que algo quedaba.
un techo cae cuando se van los bomberos, la pintura se abre, se llevan las cosas como un río. zoca salió en toalla, estaba sola. yo no sé nada de mí en ese tiempo. mi viejo me fue a buscar y me contó. agua y fuego. a dónde me fue a buscar, a nadie le importa y a mí menos, total el sol entra por la ventana y bailamos una coreografía de raros peinados nuevos a todo volumen en el living.
"a veces escucho mis discos desde el ascensor".

a veces sonaba el piano en la oscuridad, a la noche, tarde.

todo es como un sueño, estamos llegando a un recital y tiran piedras, nos escondemos en un rincón de un bar al que la gente trata de entrar por la ventana. el dueño cierra todo, tengo miedo y apenas puedo ver desde tan abajo. nos volvemos, no se puede seguir ahí. pasa la limousine y se escucha un grito "hola vecinos".

nunca pude dormir.

y el piano ahí en lo alto.

es el verano de la navidad en el roxy. esta navidad es blanca, vinimos en una trafic que transporta harina y somos como nubes que cantan anhedonia bajo un charly plateado sobre plateado. pienso en la mudanza, hace tiempo, te dejé un teclado horrible escondido como un tesoro en un placard. y sé que lo encontraste.
"lo toco cuando quiero que la gente se vaya, tiene un sonido insoportable".
el casete no funciona porque perdió la esponjita, se escucha como si estuviera lejos, en otro mundo, como si las voces se fueran debilitando con el paso del tiempo. pero ahora estamos acá, cantando esto y lo demás no existe. y cuando termine vamos a salir y caminar por los bosques mientras sale el sol. vamos a caminar por esta ciudad y las canciones van a estar en todas las calles. siempre.
y qué puedo decir de charly, pienso mientras voy con rock and roll yo en los auriculares y las bocinas de afuera y las ametralladoras de adentro todo sonando a la vez, como una gran orquesta. cómo hablar de él. cómo hablar de esto que hace que todo sea música, las sirenas, las bombas, todo lo que se suma y se abre para volver a empezar, que hace que diga que para aburrirme prefiero sufrir, prenderme fuego, cantar a los gritos anhedonia y esperar a que todo estalle una vez más.

jueves, octubre 19, 2006

desorden

apenas vuelvo por segundos, mi cabeza sigue dando vueltas por otros lugares. una semana en santiago, ¿y ahora? ¿cómo se hace para estar acá otra vez, sentada frente a este monitor que refleja el cuadrado luminoso de la ausencia de aire acondicionado? ya nos estamos mudando. a mi alrededor hay cosas y más cosas. las de siempre y las que no se ven, las que estaban perdidas debajo o atrás de las otras. cambiar de lugar hace que aparezcan cosas que no sabíamos que estaban ahí. hace poco desarmamos una computadora vieja y encontramos un aro rojo con forma de mariposa. no sé cómo llegó hasta adentro. estoy acá pero quiero estar cruzando el mapocho, escuchar una lectura, tomar una cerveza en una mesa en la vereda, ir caminando algo borracha por baquedano para llegar a esa casa. pero no, hay una escalera y cables que cuelgan del techo, los tres escritorios en el medio de la oficina, papeles y papeles, un hombre en un rincón desenchufa algo, internet va y vuelve, no hay telefóno. no hay banda. sólo una voz que llega de lejos antes de que todo se termine.

una rosa es una rosa es una rosa

una rosa es china. una china es rosa. rosa es china. rosa es una china amarilla.



mi rosa china es amarilla

para ir

www.gogymagog.com

viernes, octubre 06, 2006

y todo lo demás también

hay gente que tiene suerte. alguien tomó casualmente las dos entradas para ziggy que dejé en mi escritorio la semana pasada. eso es una cosa, pero ir por la calle y encontrar las otras seis entradas que ayer se me cayeron de un bolsillo, o los anteojos que me dejé en el taxi, eso es suerte, seguro. a vos te digo, no te arrugues. y disfrutá de maceo parker, y ponete los anteojos así lo ves mejor. para seguir con las pérdidas, soñe que iba a tatuarme peces en un brazo y me amputaban una mano, un avión se estrellaba contra el piso y terminaba tomando birra con unos chinos en un autoservicio. todo con la derecha y el otro brazo con los peces y sin la mano y eso. pensando en la mano izquierda llegué al piano. mi primer profesor, una muestra horrible que hicimos, julieta y yo tocábamos lo mismo, yo dura como una piedra y ella balancéandose al compás de la música. traté de imitarla en mi casa. las dos dejamos de ir poco después. años más tarde me la encontré en spinning, me enteré de que andaba diciendo por ahí que a mí me gustaban las chicas. no, la verdad que no, qué pena. por ahí hubiera sido mejor. ayer mi gato abrió la canilla de la bañadera. me asusté bastante con el ruido del agua, pero qué inteligente. además, me olvidé el celular en lo de nati, las calzas rayadas en la oficina y el cuaderno sobre el televisor. también me olvidé de cómo terminaba esto. creo que así.

yo creo y con eso basta

tómese unas vacaciones o haga algo que le guste. si puede escaparse para divertirse, debería hacerlo, dice mi horóscopo de mañana.
10.15 sale el avión.
chau

viernes, septiembre 29, 2006

chinatown

la casa era enorme y china, con escaleras y alfombras. después de comer subimos a un cuarto. “va a venir un chico a tirarnos el i ching”, me dijeron. se sentó enfrente mío y puso agua y tinta china en una bandeja de plata con figuras talladas. la tinta se movía. con un pincel empezó a dibujar mi cara en una hoja.
“seguí trabajando con la computadora”
hizo otro dibujo.
“lo de las drogas está dentro de la legalidad, no te preocupes.”
me dibujó por tercera vez, en un rincón de la hoja.
“estás enamorada”
empecé a llorar. bajé corriendo las escaleras hasta llegar al guardarropas.
en la cola, guadalupe s. y elizabeth calaio.
guadalupe se dio vuelta y me dijo “puse mi percha en el uno, ¿viste? es porque pasó justo un mes”. la gente caminaba por los pasillos, entre los jarrones y unas lámparas de cristal.
“yo no sé”, le contesté.

cuando nos dieron las cosas nos fuimos en el auto de meli, que era reversible, tomi y yo adelante y ella manejando desde atrás.

jueves, septiembre 28, 2006

como dormir y estar despierto

hace días que me siento demasiado contenta y no quiero dudar de si tengo razones. a la vez pienso, qué importa, digo, a quién le importa todo esto, para qué escribo. qué fiaca, al final no sé por qué tanta pregunta si igual no dejo de hacerlo y vuelvo a decir otra vez que estoy contenta y hay sol. es que la primavera me pone especialmente sensible y alegre al mismo tiempo. medio pelotuda, puede ser, pero es un buen estado, de los mejores. por otro lado, los jueves son días raros en los que un poco me fastidio y después se me pasa. hoy particularmente es un día de sol, después de una mañana gris y una noche con cena de despedida de la casa de la shama, brindis y motivos varios. me desperté muchísimas veces durante la noche. soñé que estaba sentada en una mesa de un bar con un chico, nos besábamos bajo una frazada. no me pude volver a dormir. cuando ya hubo luz, me levanté y prendí la tele: mostraban una plaga de langostas enormes y un incendio imposible de parar.

martes, septiembre 26, 2006

hoy estoy como un jet perdido entre las nubes sin señales para ver a dónde voy

más días de sol. las flores se van inclinando hacia acá. mucho para hacer esta semana. no sé si es real o sólo una conexión con las cosas otra vez. leer, escribir, trabajar. los últimos meses en palermo antes de la mudanza. cómo van a ser los días nuevos del trayecto monserrat-paternal. aunque no debería quejarme, no imagino nada muy bueno con tanto tiempo sobre un colectivo. al mismo tiempo, y aun con la certeza de la distancia que se aproxima, no puedo más que tener la sensación de que algo bueno y que probablemente no tiene nada qué ver con lo anterior está por pasar.

jueves, septiembre 21, 2006

pfffffffffffff -lo querés, lo tenés-

encima de que quiero huir de esta oficina, subo un post sobre la primavera y los recuerdos y el sol, spinetta y un veintiuno de septiembre en un muelle mirando atardecer, las olimpíadas en ciudad y todo eso y se cuelga esta cosa. así que chau. gracias por las flores, todo muy lindo. feliz cumple a mi papá. me fastidié, me voy a sesión con todo mi mal humor, mi mochila llena de cosas y la angustia que me da angustiarme por no poder hacer lo que se me da la gana.
y en la radio pasan loco mía. cualquiera.

ya llegó la primavera

alguien dejó flores en la oficina, las puso en agua, al lado de la compu, antes de que llegáramos. nadie sabe quién fue.después, almorzando con papá, me regalaron una rosa, y al volver acá, fresias y una iguana de colores. hay sol. creo que todos queremos irnos y hacer un picnic. estoy segura, no puedo ser la única con este día.
otros veintiuno. el mito de que siempre llueve, pero yo recuerdo uno en que nos encontramos en cabildo y juramento y fuimos a algún lado, no sé bien a dónde. sólo que atardecía y estábamos en un muelle y desde ahí veíamos el cielo con su capa gris, del lado del centro. me gustaría que estuviéramos ahí, pero ahora. o en las olimpíadas, caminando el campo de deportes de ciudad de una punta a la otra, rojos por el sol de todo el día, con el pelo sucio de la tierra que vuela. los últimos me cuesta más, uno en un bar en corrientes, los cumples de papá, alguna cena en una casa. el primero, en el kdt, juntando margaritas a los cinco años mientras tocaba celeste carballo. miro las flores, siento el sol en la espalda y quiero suspender todo ya, dejar la mochila en casa y salir a juntar margaritas, ver el atardecer desde el río, tomar un café en corrientes, o ir corriendo a ver a spinetta.

miércoles, septiembre 20, 2006

cuatro brazos, cuatro piernas

por la mañana pateo con fuerza algo que sobresale de una persiana metálica de un local de entre ríos. me duele tanto que me dan escalofríos. después se pasa y me olvido.
a la noche, saco una asadera del horno y me quemo el brazo. sigo cantando por la casa aunque algo duele. me voy a dormir, miro mi pie derecho, una cicatriz roja lo cruza en diagonal, miro mi brazo, el mismo dibujo se repite.
si algo quiere decir aún no sé qué. hablo con martín y le digo: por ahí estoy tan contenta que me golpeo. las sábanas limpias, la cama bien tendida y ahora, con algo de dolor en el brazo, es mediodía y escucho a spinetta cantar tres agujas, pienso en salir a leer a un bar, en ir a la pileta a la tarde y en que todavía me quedan otro brazo y otra pierna para golpear si hiciera falta.

todo siempre se podrá elegir

de pronto es como si las cosas se hubieran puesto de acuerdo. las cosas tienen movimiento. hace calor, camino sola, me río y canto. llego a la trastienda. me siento en una mesa. él está de buen humor, hace chistes.
felicidad. creo que voy a salir volando en cualquier momento.

cuidado, laura va.

domingo, septiembre 17, 2006

ahora

había una fiesta y estaba lleno de gente. en las escaleras, en los balcones. hasta que todo se empezó a mover. las cosas se iban cayendo. le grité a mi hermano que no se apoye en la baranda. bajamos corriendo y fuimos hasta un árbol mientras todo se caía. pensé en ir hacia el otro lado, pero era una isla y sólo había agua. nos agarramos al árbol con fuerza mientras la casa entera se derrumbaba detrás nuestro.

abrí los ojos y el sol no había salido, me di vuelta y me dormí otra vez.
más tarde, el cielo celeste, ni una nube, nada de sombra, sólo la sensación, una vez más, de que el mundo se puede derrumbar en cualquier momento.

miércoles, septiembre 13, 2006

postales

mediodía. caminás a comprar el almuerzo. ves salir a tu ex novio de la puerta de su casa. justo al lado, pintan el toldo de un negocio nuevo. muchos colores y el nombre en letra de imprenta “te deseo alegría”



sábado. -no creer en nada después de las 3 am- madrugada.
“no te conozco pero te amo”.


domingo, tarde. tres chicas arrojadas en reposeras. llega una cuarta y se dispone a atravesar la ciudad para ver una muestra de fotos.
-quiero esa voluntad, ¿dónde la venden?
-en alemania.


-hagamos una dieta al mismo tiempo, así nos damos ánimos.
-dale, cada una pone un peso y fijamos una fecha para llegar.
-perfecto, ¿pero para qué queremos los dos pesos?

lunes, septiembre 11, 2006

septiembre

nueve de la mañana. domingo de primavera y aire. desayuno con mamá y libros, almuerzo en la terraza. dos meses sin cigarrillo. atardecer al borde de la pileta comiendo brownies con porro y tomando champagne. hay olor a jazmín. todavía estoy colgada. me desperté a las 1030 y me subí a un taxi. descolgué la ropa por si llueve, manoteé un yogur bebible y acá estoy. ahora, los ojos cerrados, la sensación de me fumé un bosque, de quiero estar en un bosque, o una playa, la arena que quema la planta de los pies, el mar que adormece, las glicinas se mueven suaves en el viento sobre la pileta. ayer la luna estaba amarilla y enorme, entre dos cables de la luz, la vi subir despacio hasta el medio desde mi ventana. hoy está nublado, el calor sigue, el sueño de que por favor no sea lunes, que no sea, que no.

jueves, septiembre 07, 2006

más rápido

de la compu que no anda a esta caja plateada que pareciera mejor pero no tanto, porque aún no puedo abrir nada, ni el msn, ni un mínimo archivo de word. hoy temprano, muy temprano, ya era de día y los bomberos corrían primero cerca de congreso, después por palermo, un accidente, el 168 incrustado en un edificio, tres autobombas, siete u ocho ambulancias. la casa es linda, el piso de madera y el consultorio amplio, mientras hablo espío los libros, distingo varios benjamin, un stendhal, le petit robert. tres años en 50 minutos, me falta el aire. hace días que me falta el aire. que tenga libros libros me parece bien. después, el resumen hace aparecer ciertas cosas que no es que sorprendan, sino que reafirman su importancia, como si eso hubiera causado esto. ¿pero qué es esto? no sé.
por ahora una nube con una forma que todavía no se parece a nada.

jueves, agosto 31, 2006

tiempos violentos

a quién le importa si me atrincheré en mi oficina con modern times y una botella de agua. se ha dicho mucho en estos días sobre dylan, y yo lo amo. pero no imaginé esto, este dolor de panza, esta emoción, la ansiedad por ponerme los auriculares y salir a caminar con él en esta primavera que se acerca.
al mediodía me escapo y voy por corrientes, en una institución judía, salgo con mi tía al balcón y veo un primer plano de once. es histórico, me dice, hoy hay dos flores en los setenta balcones.
no sé cómo sigue todo esto, ahora volví y pienso en los cambios, el movimiento, los días que se alargan.
tampoco me preguntaron nada, pero hubiera dicho que estoy por la paz. siempre. también la busco acá, de a poco. veo cómo las cosas se ordenan, receta para anteojos, cita con un nuevo psicoanalista, la felicidad que llega con el calor y con esta voz ronca que canta en mi altillo.

jueves, agosto 24, 2006

faltan nosecuantos días para la primavera

pensaba un poco lo que decía juli en su blog, el toro por las astas. me parece muy gracioso eso de ir y decirle a alguien “te estás perdiendo a la mujer de tu vida”. digo, puede ser verdad, pero ¿no era que si te lo perdías era porque no tenía que ser? ¿cambiaría de opinión si alguien viniera y me dijera eso? ¿no deberías darte cuenta solo de algo así? si alguien que no conozco apareciera para darme un aviso de ese estilo creo que, al menos, lo pensaría. no, no, no podés no darte cuenta. si me tuvieran que avisar no tendría sentido. el tema de hoy parece ser la negación. de eso hablamos con nati también, dejar de negar, hacerse cargo. soñé que tenía el cuerpo lleno de pozos, me desperté con la nariz arañada. si hubiera clasificados de los días hoy sería “día a estrenar, amplio, luminoso, todo sol”. si se pudieran probar, diría que hoy me queda algo grande, me sobra un poco de acá y otro de allá. como no sé qué decir y esto es lo que hay, digo: hay sol y no tengo un buen día, pero salir sin el abrigo y caminar detrás de los anteojos grandes siempre es bueno. como sea, por momentos me gustaría que viniera alguien a decirme lo que tengo que hacer y por momentos me gustaría pasear y tirarme en el pasto sin que nadie me diga nada.

martes, agosto 22, 2006

bueno, digamos

como que había sol e iba casi flotando por independencia a comprar flores. y como el chico del puesto tardaba abrí la ñ. ya me había decidido por las flores amarillas, increíbles, luminosas como el día y las paredes de mi living. entonces vi la columna de j.a., y toda la cosa de papi, maru, pau, die y el bacardi o lo que sea, y me reí mucho. después me fui, porque el chico de las flores nunca llegó y mientras caminaba hacia mi casa pensé que el lunes me sentaría a escribir que el sábado al mediodía iba como flotando por la avenida con la idea de comprar flores y, entonces, mientras esperaba por mis flores amarillas, abrí la ñ y encontré la columna de aulicino y una cosa que imitaba perfectamente lo más tarado de este blog y un poema hermoso cerrando el texto y todo me dio risa. y salí al balcón y me puse a hacer burbujas mientras unos pibes abajo se tiraban piedras.

viernes, agosto 18, 2006

what a wonderful world

hay que correr porque alguien nos persigue, las puertas se cierran rápido y ya no pueden abrirse. todo está oscuro. estamos en un velorio o algo así. el caloventor esta vez se derritió fuera del sueño, el enchufe y el triple quedaron pegados como si fueran uno.
no se puede volver atrás.


el día estalla de tanta luz.

almuerzo con solchu en un bar de grandes ventanales y me pregunto cómo hay veces que el cielo entiende tan bien nuestro estado de ánimo.

jueves, agosto 17, 2006

el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos

la profesora fue compañera mía en la primer materia que cursé. dice, además, que su vida es un caos porque acaba de casarse. un caos soy yo, romina, que sigo de este lado y sin ningún plan más que intentar terminar con esto, que no me casé ni lo veo como algo cercano y que sigo saliendo todos los fines de semana y termino borracha en mi casa o donde puedo. no te lo voy a decir, romina, pero creo eso. seguro que tomamos algún café hace años. me digo que yo hice otras cosas. eso, yo hice otras cosas. pasar los fines de semana dura, vender aros en un local de recoleta, vomitar en la vereda. puán me pone cínica. llueve, hace frío. tomo el colectivo en rivadavia y me acuerdo de la charla con maris. estoy haciendo unas cosas buenísimas y además bailables, –me cuenta- para que las escuches y no te den ganas de estar quieto. hacer cosas que te gustan es como estar enamorado, dice, pensás que no te va a volver a pasar y después te pasa y es lo más. hablamos de eso, le digo que cada uno tiene sus tiempos. yo necesito tiempo para mirar, para pensar, para encontrar otro lugar desde dónde escribir, no puedo hacer todo seguido. me da más miedo no volver a enamorarme que otra cosa, le escribo por msn. pero me sale “em ad más miehgdo onvlovera namormej”. te da tanto miedo que no podés ni escribirlo. es verdad. miedo a que pase y a que no. doblamos en once y ya entendí.
también hice eso en estos años, buscar de a poco el lugar, otra vez.

martes, agosto 15, 2006

¿cómo se llama?

cosas como el vacío de un día de invierno, salir temprano, hacer una clase. espiar un poco la tele, pasan melrose. la moda que usaban es increíble, claro que en ese entonces no te dabas cuenta. hombreras a full y, en los parlantes, roxette a todo volumen. corro mientras escucho listen to your heart. tengo el pelo atado, estoy gorda y mis zapatillas son casi blancas. ¿cómo fue que caí en la máquina del tiempo? ya se sabe que fercho va tener una nena y todos estamos felices. entonces me río frente al monitor mientras le hago creer a cada una de mis amigas que a la beba le van a poner su nombre.

viernes, agosto 11, 2006

cuándo sobrevendrá la lluvia

ayer conocí al hermano de luca. su disco me gusta, se lo robé a fede hace muchísimos años, o me lo dejó, no me acuerdo. ahí hace todo con la voz. me abrió la puerta con su beba en brazos. una nena hermosísima. le dije: sos muy linda, no puedo creer esos ojos... y se rió. a andrea le gustaron mis guantes verde flúo. hablan igual, es increíble, se me llenaron los ojos de lágrimas. doblé por chile hasta entre ríos. en una ventana sonaba ”el amor es más fuerte” . hace un mes que no fumo y una semana que no como caramelos compulsivamente. para festejar, el miércoles me armé un súper porro y miré annie hall. ayer con pau, maru y die nos tomamos el absynthe que me trajo papá. odio esperar a que sea “una ocasión especial”. ¿quién decide cuándo? compartimos galletitas, absynthe, vodka y porro, nos reímos, están en el top ten de la gente que más quiero. después, sentada en la oscuridad de mi cuarto sobre un almohadón y con el caloventor enfrente, hay pocas fuerzas para abrir la cama y acostarse. pienso en lo que pasó en el día y todo se vuelve raro. digo, ¿por qué estoy sentada acá? y no sé, pero me quedo igual.
hoy hay fiesta de disfraces de personajes de películas, goli y yo vamos de mi madre es una sirena. no te amo tanto ya winona. o sí. la azalea está floreciendo y hay medias de todos colores en mi patio. cuarenta minutos hablando con willy, tengo el cerebro quemado, cinco llamados, uno tras otro. “si es bueno, enamórese, mire que hay pocos. y venga con él a verme tocar”, me dijo. “si no, la invito a cenar, aunque yo soy insoportable”.
iba a decirle que yo también, pero preferí prometerle que lo tendría en cuenta.

lunes, agosto 07, 2006

losa radiante

lunes de lluvia, gris, triste. me desperté en plena tormenta, me vestí y esperé mientras tomaba un té con tostadas. siempre que llovió paró, en el gimnasio hay más viejos que otra cosa. subir un punto más la velocidad, uno cada vez así no te das cuenta. correr. ir cada vez más rápido hacia ningún lado. ayer, chico césar y un quinteto de cuerdas: felicidad, pizza y el disco en la mochila para escucharlo en casa. al mediodía almuerzo extendido con hierro 3 en lo de papá, café con maia, visita a la abuela. sábado de múltiples fiestas y taxis por la ciudad. cumpleaños de vale en un piso 19 con amigos, tragos y comida, otra en el mismo lugar que la del viernes, la tercera casi vacía en la parte de atrás de un restaurant peruano y la última, llena llena de gente por todos lados. me quedo y me voy en seguida. al salir hace frío. caminar, casi correr con dos bufandas alrededor del cuello. en el cuarto blanco hoy no se escuchan los gatos pero hace mucho calor, ya casi es de día y sueño que estamos en la costa: cocinamos empanadas en la ducha y las quemamos, el aire acondicionado explota. tengo miedo, salgo al patio y llueve a mares. los celulares pasan videos de propaganda de miranda e intoxicados. estamos en el futuro y todo parece frágil. unos tipos se metieron en la casa, no se quieren ir, te pido que te quedes porque tengo miedo. me pongo una remera rosa que nunca tuve y salimos a caminar por la 3. en una cuadra pasamos de la 101 a la 605. todo parece amenazante, creo que nos van a robar, nos alejamos demasiado y hay que volver, ir cada vez más rápido hacia ningún lado.

viernes, agosto 04, 2006

al pan, pan

estoy en mi casa, la misma casa de hace tres años y medio. mi mamá se acaba de ir. tomamos unos whiskys con una picada. en la oficina hoy tratamos de establecer que es lo mejor para acompañar el whisky. ¿dulce o salado? un cigarrillo, dije. alguien que te guste, pensé. tengo brie y pan, mamá trajo brie y pan. mi heladera está vacía pero las cosas que me gustan se multiplican, dos botellas, dos paquetes de pan, dos triángulos de queso. así no hace falta casi nada. estiro el cable de teléfono mordido por los gatos y por primera vez hay internet en este cuarto. que la música funcione, que la actualización sirva, que pueda renovar cada día mi banda de sonido. mamá me trajo dos pares de guantes, el amarillo me queda grande, el bordó corto. las semanas se van rápido. y lo bueno del frío es que después viene el calor. por la ventana, la desolación del invierno. desde hace semanas el bar permanece abierto hasta tarde. antes no. ahí nos juntamos a elegir el nombre con julia y miguel ángel, ahí desayuné una tarta horrible varios domingos sin dormir, cuando caminábamos con ropa de noche escondidos detrás de unos anteojos negros, cuando no podía levantarme de la cama y la tristeza era como una sombra transparente por la que podía ver. no volví más. ahora lo veo, las luces prendidas, el piso a cuadros blancos y negros. una goma de auto enorme tirada en la calle, me asomo, le están poniendo las rejas. ya cierra. una pareja cruza la calle.

martes, agosto 01, 2006

the best things happen while you´re dancing

hace frío. muchísimo. en la tele muestran la guerra y a los gusanos festejando en miami. podría despertarme con la sensación de que el mundo es un lugar horrible, que de verdad las cosas van a estallar y que mientras la gente trabaja todos los días y vuelve corriendo a su casa a ver cómo echarri y paola krum se reencuentran, como si no pasara nada, como si todas esas bombas no estuvieran cayendo ahora, como si no pasara nada tampoco en la vida de nadie, ni en la mía. pero no. el frío y el sol. el cielo transparente. ayer jugué al bowling por primera vez. soy pésima pero me gusta. algo aprendí en todo este tiempo: no está bien querer hacer sólo lo que sabés hacer, no hay que tener tanto miedo a que algo salga mal. quedé anteúltima, el último tenía cinco años. camino con auriculares y música, el aire parece limpio. tengo dos remeras, dos sweaters y un gamulán. pueden pensar que estoy inmovilizada con tanta ropa, pero sólo estoy abrigada y lista para avanzar.

lunes, julio 31, 2006

flores rotas

las hojas en jirones como si un animal enorme de uñas afiladas hubiera quedado encerrado en el minúsculo patio.

los pimpollos, todavía verdes y cerrados, perdidos entre los restos.

el misterio de ese color que la tormenta se llevó después de la lluvia de meteoritos de la semana pasada.

jueves, julio 27, 2006

hoy todo el hielo en la ciudad

miedo. miedo blanco como el color del cielo de tormenta. piedras que caen, de un lado y del otro, en diagonal. rebotan sobre el aire acondiconado. la media sombra del colegio de al lado parecía una cama elástica de hielos, me dice mi papá que me llama apenas todo estalla para ver cómo estoy. estoy acá, en la oficina y tengo pánico. es irracional, lo sé. y casi no hay nada más lindo que ver este plano blanco, el piso cubierto de hielos, el cielo que enceguece. qué le pasa a este tiempo que nos tira cosas. hace días que pienso en el fin del mundo. todo empezó con el calor en medio del invierno y ahora esto. la idea del fin me fascina, quiero, por favor, un mes de preaviso. un mes de verano para estar con mis amigos en la playa, fumar, tomar cerveza, cantar y coger sin parar, un mes sin trabajar, un mes para decir todo lo que quieras y comer mucho pescado y dulce de leche, para sacarse las ganas. una vez dije que siempre había tenido ganas de hacerme un traje de papel film y mi mamá fue a la cocina y me trajo el rollo. si siempre quisiste esto, entonces hacelo. nunca en mi vida tuve tanto calor como ese día, envuelta en ese coso transparente con mi vieja que le daba forma con una tijera. así imagino el pre fin del mundo, darse todos los gustos tarados que uno no se da y no se por qué.

ahora el cielo está despejado. de la furia a la calma, el día gris, el sol. hoy estuvo indeciso. mañana frío y soleado. como me dijo una vez e.r, a veces prenden el día y lo dejan así, en el mismo estado hasta que ponen la noche.
en cambio ahora no dejan de mover los controles.

martes, julio 25, 2006

en el principio hace ya tiempo

termino de leer un mail, pienso en todos los perros que tuve. blancos, amarillos, cremita. sol, duque, vicky y frida. el pez paulino, el jilguero plumita, la tortuga pepita.
mis gatos, con nombres de persona. no está permitido cambiarle el nombre a un gato, ni a un barco, ni a la gente que querés. creo. no me pasó nada. en general escribo como si las cosas más insignificantes tuvieran importancia. como podría escribir, por ejemplo, que vi como empezó a florecer la azalea, despacio, apenas asomándose una punta de un pétalo fucsia, abriendo el pimpollo verde sin hacer ruido. todas las mañanas salgo al patio a ver a la rosa, pero aún mantiene su secreto. ya no vemos perros por la calle, perros sueltos, de los que mamá no me dejaba mirar a los ojos porque te siguen. y así vinieron vicky y frida. por mirarte. dónde están esos perros que había por ahí todo el tiempo. ahora veo gatos, a veces, cerca de casa, una señora les lleva comida. uno quedó atrapado sobre la persiana de un negocio. nunca supe quién lo bajó.

me duele la panza. por la mañana llegué concentrada después de correr en la cinta, ahora me voy dispersa, con perros, ríos y gatos que me siguen por todos lados.

lunes, julio 24, 2006

dos días

sábado. mucho sol en el cuarto. té verde en casa, medir el día desde el balcón y decidirse por el paseo. café en mesa afuera con papá. caminamos por palermo. almorzamos pollo con verduras saltadas y mini tarta de chocolate, sin frutos rojos para mí. se suma elen. vamos a ver compus. me voy en taxi con papá y una compu nueva que anda muy bien y no lo puedo creer. en media hora salí de los 80. en media hora estoy en la bañadera hablando por teléfono. me paseo en bata sin saber qué hacer. vení, hay pollo y ensalada, estoy con joy, dice nati. en cinco minutos pollera, botas, remera y taxi. vamos al cumple del hiato. hay muchas cosas que giran y hacen luces, un ventilador de mano, por ejemplo. necesito uno. hay que ir a once. no llegamos a la otra fiesta, casi me duermo en el taxi. en casa, intento conectar el dvd y no puedo, así que chau, mañana será otro día. rápido, olvidar el entorno, hay cajas y cosas por todos lados. el domingo me levanto temprano y ordeno el cementerio tecnológico. joggineta, auriculares, corro por independencia y llego a plaza dorrego. julia y sus anillos. dudo si almorzar pizza en pirilo, pero al final desisto y corro por independencia hasta cruzar 9 de julio, ahí camino sin parar y compro alimento para gatos. y me quedo. estoy en mi sillón preferido mientras afuera llueve. mate, libros, café con leche con torta en la merienda con mai, una tuca de hace mesas perdida en el cajón de las medias. dormir temprano, el cuarto calentito, el dvd que funciona, la frazada que pesa y los gatos ovillados uno sobre otro en un almohadón al costado.

viernes, julio 21, 2006

cada uno lleva un secreto y fercho la licuadora

despertar durmiendo en diagonal. la cocina está llena de platos sucios, vasos, cuchillos. ahora puedo decirlo: fercho va a ser papá. la emoción es inmensa. es el primero y todos estamos felices. como hace calor me pongo campera de jean. señorita trash, zapatitos, remera de encaje, una resaca terrible, el pelo revuelto, el esmalte saltado, ojeras, anteojos negros enormes y cartera de leopardo. me encanta este verano que alguien dejó acá. el viento me pega en los brazos. tengo una cita. estoy fóbica y de buen humor. voy a trabajar, almuerzo con mis amigas, cambio gimnasio por fiaca en casa.
fercho va a ser papá. y yo tengo una cita y una inestabilidad emocional más grande que una casa.

jueves, julio 20, 2006

rompan todo

la semana pasada robaron en el local de debajo de mi cama. escuché los ruidos de los vidrios rotos, las voces, cosas que se caían. me levanté temblando, con la sensación de que estaban entrando en mi living. no podés dejar la ventana abierta en un 1er piso a la calle, no podés cerrarla mientras roban abajo porque te escucharían. me metí en la cocina con el teléfono en la mano. cualquiera. ¿a quién llamás a las tres de la mañana mientras te parece escuchar un robo que no podés ver? ¿para qué?
a la cama otra vez. llega la policía, la gente se acerca, escucho todo.
al día siguiente, gritos: “a ese hijo de puta le voy a romper la cara”. ayer, un auto a toda velocidad con sabina al mango “por el boulevard de los sueños rotos”, un bebé que llora. qué me pongo mañana, hace frío, por qué no hay un puto árbol en todo este barrio, a los dos años el primer chico que me gustó era rubio y se llamaba diego, el segundo era castaño y se llamaba pablo, si los viera ahora, ¿los reconocería? ¿qué querrá decir todo esto? ¿me gustan los rubios o los judíos? ¿por qué mis gatos tiran siempre el mismo frasco? ¿por qué todos me llaman para nada? ojalá mañana salga el sol. que no se me moje la ropa colgada en la soga. ojalá de una vez por todas se abran los tres pimpollos de la rosa china y me dejen ver su color. otro vidrio se rompe. creo que es una botella. no puedo así, tal vez sea la falta de cigarrillo.
y mientras, mi cabeza inventa acertijos absurdos y sin respuesta con lo que sigue andando mientras duermo.

memoria corporal

había mucha gente.
estábamos en otro lugar, como un hotel de córdoba o algo así.
después de una convención.
abajo había una pileta cubierta.

de pronto me daba cuenta de que si me abrazaba a un almohadón y levantaba los pies, podía volar.

y volaba por la habitación como si fuera un juego que sólo yo podía hacer.

miércoles, julio 19, 2006

te juro que no

dormí muy mal.

en el sueño, ani y yo estábamos en una playa. después caminábamos por las calles de la ciudad balnearia y me daba cuenta de que estábamos muy bronceadas, casi rojas.

fumaba un cigarrillo.
entero.
de principio a fin.
me gustaba, pero una vez que lo había terminado la culpa cubría todo.
como si hubiera arruinado algo enorme.
como si ya no hubiera vuelta atrás.

me desperté pensando que ya era hora de ir a desayunar con mi abuela, pero no.

a las cinco de la mañana cerré los ojos y volví a soñar con la playa, pero esta vez la culpa judía la dejé para el té de las nueve y cuarto.

lunes, julio 17, 2006

una semana

un taxista me dijo que ahora que no fumo voy a engordar 10 kilos. “¿cuánto pesás?”, preguntó, “ahora preparate”.
no puede ser. es demasiado para mi altura, ¿no se da cuenta señor? me está diciendo que voy a ser un chancho no fumador y con pelo largo. ¿cuándo tomé esa decisión?
trabajo en una revista. se supone que toda la gente escucha discos, va al cine, lee. pero de pronto, me encuentro diciéndole a un compañero una frase que nunca imaginé:
“hoy, a las nueve de la mañana, cuando estaba en el escalador, te vi entrando en el gimnasio que está en frente del mío”
algo más: el coso bebible ser de dulce de leche granizado es una falta de respeto a todos los dulces de leche.

domingo, julio 16, 2006

vengo en 5 minutos

domingo. no es mediodía y estás en un locutorio.
afuera todo es gris y húmedo.
los ruidos se escuchan como bajo una campana.
viernes y sábado dormiste con el mismo nombre en otras personas. altos, rubios, flacos.
la casualidad nos dejó a todos en el mismo barrio.

y con los mismos colores.

noche 1. si no hay cigarrillo te fumás todos los porros del mundo. y huevos revueltos, golosinas, y hasta no terminar el vat 69 no paramos, cerveza, té con galletitas. quedás ahí. te toca cama y acostarte sin zapatillas envuelta en una frazada palette. a tu derecha, uno de tus amigos duerme tranquilo con la boca abierta. el otro está torcido en un sillón en el living.
por la mañana, los tres tirados en la cama recuerdan escenas del colegio.

día de sol. dos amigas más se suman en el desayuno, bar viejo en la esquina de ravignani y algo.
costanera sur. siesta.

noche 2. empanadas. amigas. bloody marys. se impone la teoría de la diversificación. en la fiesta hay una palmera o una extraña planta de hojas enormes. palmera le decían también a tu amigo. la casa es increíble. baile.

más tarde caminás unas cuadras. ya estuviste ahí hace un tiempo, en otra fiesta, pero hoy no hay gente.

esta cama está en el piso.
todo es blanco.
afuera unos gatos maúllan.

el día amanece lluvioso.
por un momento no sabés dónde estás.
más tarde bajás del colectivo y entrás a un locutorio.
todavía no es mediodía.
afuera todo es gris y húmedo.

miércoles, julio 12, 2006

comprate un reloj

entonces, sigo con mi monotema de la semana. ¿cuántos pesos y minutos voya ahorrar? digo, con qué voy a reemplazar mi clásica marca temporal "me fumo y cigarrillo y (me) voy". ¿serán todos minutos ganados? ¿y esos cigarrillos que eran la forma de quedarse un rato más con alguien, de prolongar una charla, o no salir al día frío del invierno?

¿y ahora?

¿qué voy a hacer con eso?

¿qué voy a hacer con el cigarrillo que fumaba como recreo después de ordenar mi casa y justo antes de meterme en la bañadera? ¿y el que fumaba con la persona que hablaba, cada uno a un lado del teléfono?

¿mentos? ¿pico dulce? ¿chicles?

¿"me como un alfajor y me voy"?

¿"me tomo cinco minutos me tomo un té"?

tengo que decirlo

en este instante me fumaría un cigarrillo.

martes, julio 11, 2006

y la pena que dejaste al partir

nc me pregunta qué tema prefiero, ¿paloma, por mirarte, la parte de adelante? paloma, pero por mirarte me mata, me trae una oleada de impresiones adolescentes, casi me desgarra, te diría.
diego torres lo hace bolsa. pasa con varios temas del homenaje a calamaro. hay dos o tres por disco que valen la pena. la cosa es que el tema se vuelve algo espantoso, como sucede también con “en el cielo hubo un ángel que escuchó...”, ese tema de diego torres que pasaban en algunas matinés en gesell y que, inevitablemente, me hacen acordar a mi primer beso. martín, un chico de la plata, lo vi una vez de vuelta en la costa varios años después. me llamó, pero yo estaba en el cine, daban el guardaespaldas.
por mirarte, versión original, primavera de cuarto año, las remeras batik, llorar en la ducha, tomar cerveza en la calle, correr borracha por la vereda en las fiestas del colegio. las polleras largas con elefantes, calamaro y el piano de cola en la terraza del recoleta, las fotocopias de las partituras de artaud, las clases de piano, el pelo larguísimo, esperar que todo nos pase.

asimétrico

la semana pasada, salir y salir.
tomar vino y comer canapés en un evento en el sheraton, cerveza y mataplantas en el sótano, cenas en casa, más cervezas en el brasilero, 878, fiestas, cumpleaños. de la angustia al baile. bloody marys picantes, vodka con sprite, ver dos jugadores en lugar de uno en la pantalla del jueguito de fútbol, dormirte en el suelo de un living mientras los demás compiten.

y ayer, primer día sin fumar, agua agua y agua. caramelos. ducha y contar un minuto y medio. la sensación física del cigarrillo que falta y que nunca sentís, porque ahí siempre hay un cigarrillo.
ahora no, donde antes había algo, ahora no hay nada.

martes, julio 04, 2006

encendida

me quemé la mano, entre los dedos, con agua hirviendo.

me duele.

me duele al punto que no sé dónde meterme.

me pongo pancután, pero no hay alivio inmediato. una mano arde y el resto del cuerpo tiembla.

de tanto mirar la quemadura, descubro un moretón y la yema del pulgar cortada.

parece que no me estoy tratando muy bien.


ayer me devolvieron un parcial: "qué lindo, laura", decía.
no me escribían eso desde la primaria. me gustó. para estar a tono salí y le mandé un sms a mi papá: "me fue bien". trato de pensar en otra cosa, pero sólo siento esa mano. digo, escribo de mi día de ayer, pero se filtra lo que arde, los bordes de los dedos, colorados, y la palma hinchada. "lindo", porque no puedo escribir con precisión. la presición que sitúa, por ejemplo, el dolor en un solo lugar del cuerpo, en ese punto rojo que se marca. ahí. no. no puedo hacer nada ahora. sólo hablar por hablar, pensar en cualquier cosa. pensar si me fumo un cigarrillo o no, si quiero un té. pensar que hice el parcial con fiebre. tal vez lo hubiera hecho igual sintiéndome mejor. qué importa, si cuando escribo también me duele la mano. ahora me acuerdo lo que me costó sacar un corcho el sábado a la noche con el dedo cortado.
el moretón no sé de dónde salió.
la derecha tiene apenas unos arañazos de gato.
concentrarse en algo. ya. lo que sea. que arda otra cosa.

prendo un cigarrillo.

lunes, julio 03, 2006

la flor de mi secreto

terminó el mundial. chau tele.
hace calor y lavo ropa en el patio. la escurro, la cuelgo de la soga.
hago lo mismo. en remojo, la bañadera con agua caliente, entrar y salir. hundir la cabeza. los sonidos se amplifican y después desaparecen.
hay fresias en el florero azul. hay un trapecista en el pasillo. hay un libro para leer y una lapicera arriba de la mesa. viene mi mamá pero mi gato no está en el pozo, al despertarme maullaba atrás de una maceta. bajamos, yo voy al kiosco, saco fotocopias, miro el partido en la tele, comento con los pibes, ella se va. le saco los bichos a la rosa china y al jazmín. no sé si son hojas nuevas o por fin voy a develar el misterio del color de la flor. estoy ansiosa. voy a la peluquería. me gustaría que fuera una rosa amarilla. tengo jugo de tomate frío en la mochila, un saco de esquimal y el esmalte fresia salvaje listo para ser usado.
en lo de mai, armamos el espacio para la fiesta: sacar la mesa, poner el mantel, cambiar las luces, bautizar a los vasos.
me toca tomar vodka en “roberto” toda la noche.

el domingo, magnolia y cena en la cama.

pero la rosa china no será blanca.

martes, junio 27, 2006

invierno

no salir. viernes con fiebre. en el supermercado hay descuento. voy a comprar verduras, me llevo un secador de pelo y un brie. papá viene a desayunar el sábado a la mañana. me deja con un taxi en lo de mamá. en un momento es de noche y estoy escribiendo un parcial con un camisón floreado de mi abuela. mientras la gente sale, baila, se divierte. yo pienso en shlovski y un río que corre y atraviesa rusia.

domingo helado. taxi a mi casa. antes compro esmaltes y reparador de puntas. compro cosas inútiles para reparar mi aburrimiento.

ajmátova. té con amigas. y otro taxi.

desde el séptimo piso, el cielo está raro. negro arriba, gris abajo y en el medio una franja blanca y luminosa. aurora boreal. el frío afuera es enorme.
y todavía no sé que, a la mañana cuando me levante, el cielo va estar plomizo y voy a desear con todas mis fuerzas que nieve. que caigan millones de copos, que la calle esté blanca como la veía ajmátova, que no haya clases, quedarme en la cama y cada tanto acercarme a la ventana a ver cómo los chicos juegan a tirarse bolas en la vereda.

viernes, junio 23, 2006

some tension

en la oficina de al lado hay una regla que tiene un stressometer, es un cuadradito negro donde apoyás el pulgar y según el color que te sale podés ver cuán stressado estás.
azul es calm, verde normal, naranja some tension, y negro tense. o algo parecido.
me salieron todos los colores menos un azul pleno, como mucho un verde azulado alguna vez y bastante naranja.

ayer me sentía mal. hoy sigo igual.
duele la cabeza, los ojos arden. la temperatura llega a los 36.9 y no se decide.
termómetro antes de salir. no puedo faltar al trabajo si no llega a 37.2, si la gripe no se asoma, las rodillas no duelen y la fiebre no se presenta como esa sensación de miles de pinches en el antebrazo, la mano semidormida que quiere agarrar algo que parece grande y luego se esfuma entre los dedos como arena.

los días del termómetro mágico. era de un papel medio plástico, negro, parecido al de la reglita del stressometer. lo apoyabas sobre la frente y si tenías fiebre aparecía, en verde azulado, la palabra"sí".
y entonces la novalgina muy dulce, que te tapen y te lleven la sopa a la cama, llamar a cualquier hora para pedir agua, cuentos, canciones, libros para pintar.

martes, junio 20, 2006

surtido

***

lo que no


soñé con el día anterior y con el día después del sueño. los mismos lugares pero en situaciones extrañas, imposibles.

papá llegaba al almuerzo con el zeide y la abuela.
los estábamos esperando en el living.
“llegamos tarde porque el abuelo estuvo un tiempo ausente”, decía ella
él estaba en silencio y sonreía.

nos sentábamos los seis a comer.


estaba acostada en la cama de e.r. mirando tele, él se daba vuelta y me decía “quiero que vivamos juntos”


me desperté, el cielo estaba gris y me fui a almorzar.


***


el zeide


i
hay tanto azul acá
parece un mar
mucho más pequeño
que la tierra. veo a mi abuelo
y su pincel, los ojos
casi cerrados; aparecen
esos puntos blancos que bailan
cuando la vista se queda
fija en al aire. todo el silencio
está ahí, como las palabras
de quien habló mucho. ahora
la ventana en mi cuarto,
inmensa guarda
la canción
de su espacio.

ii
el zeide, el zeide. una forma
de uso exclusivo que esconde
un nombre largo, el perfume
francés de su casa y un estante
con ruido a seda. pensaron
en los ahorros como
una herencia para el ocio
de hijos y nietos. no. el zeide
no dejó nada
de lo esperado. el zeide dejó
todos los paisajes.

iii
primero llegaron los techos,
cúpulas y los colores de un lugar
que no visité. la promesa
del viaje quedó
en ese cielo. ayer
la abuela vino sola,
los labios pintados y los dedos
llenos de anillos. siempre linda,
la abuela y sus sacones, la abuela
y sus ojos
grises como un cuadro.

iv
busco en el lugar
más pequeño, el zeide
como un cuadrado más
dentro de un plano. allí
nos perdemos hasta dejar
piedras y flores. hoy
es domingo y la lluvia
baja suave sobre la abuela, vemos
las letras apenas grabadas.
por primera vez
ella habla, le duele
lo blanco de este tiempo.

v
con la primavera volvían, juntos
ordenaban regalos sobre la cama
hasta llegar a diez. era
el número perfecto
en esas mañanas. en ezeiza
yo imaginaba los juguetes
aun desconocidos que más tarde
se descubrían entre la ropa. entonces
perdieron un bolso, el misterio
de lo que nunca llegó
todavía nos persigue.


***

chiquita


papá y elen vienen del supermercado con la abuela. tomi y yo fumamos un cigarrillo en el cuarto mientras los esperamos.
minutos más tarde, los cinco charlamos en la cocina.
la abuela me cuenta:

-una vez estaba tomando un café con tu abuelo en la piazza del popolo y lo vi pasar a vittorio gassman.

-¿y qué hiciste?

-me enamoré

viernes, junio 16, 2006

y traigan cerveza

entrar al mediodía, después de caminar por santa fé dudando si decirle sí o no a la bombacha celeste y blanca. casi no llegan mails, el teléfono no suena, escuchamos ramones al mango, tomamos mate y hablamos pavadas. hay sol y es casi como feriado. la gente sonríe, estamos contentos.

vengan todos a bailar a mi oficina.
hey ho let´s go!

miércoles, junio 14, 2006

encuentre las 7 diferencias

ayer fuimos nueve en mi living.

almohadón en el suelo y otra vez palabras que vuelven a mi cabeza:

hoy me quedo, la casa
me atrapa y golpea
cada parte con furia. encuentro
algo en esos restos, el día
en que no había nada
o sólo espacio. estaba
junto a la ventana y más allá
los gritos. imaginé
tu llegada, la cara roja
por la sangre. después entraste
impecable, yo parada en el medio
con el susto
de las primeras noches.


cómo puede ser que nunca haya vuelto a sentarme ahí, la espalda apoyada en el vidrio, el frío que en invierno pasa entre las rendijas. no repetir un movimiento, un lugar. la vista es otra. un día no había nada, ahora hay tres sillones, una mesa y dos gatos. estoy con ocho personas, no leo desayuno en tiffanys, ni lloro. lo más parecido a la sangre es mi esmalte rojo.

y nadie pelea en mi vereda.

lunes, junio 12, 2006

estamos en el aire

sábado. siete chicas mirando el partido. increíble merienda en la mesa, comentarios absurdos, gritos, abrazos, cantitos.
fui vestida de naranja. no podés tener la remera del contrincante. por primera vez en mi vida, me puse la camiseta de argentina.
imágenes mezcladas, llegar por mar, una playa de arena blanca como el marfil, negros negros que se acercan con túnicas a recibirte y el jardín botánico de la foto que me mandó mi penfriend de cote d´ivoire hace mil años, karamoko idrissa, su papá tenía muchas mujeres. le envié una revista de maradona porque era fanático y no volvimos a escribirnos.

fiesta.

domingo. fiaca.
ni una nube en el cielo.
todo el día de la cama al living.

hoy. que vengan de a uno todos los cadetes. nada puede empañar mi buen humor. no se esfuercen.
ni se asusten si me río sola.

jueves, junio 08, 2006

rutina

llueve sin parar. me doy cuenta de que no tengo nada para decir. trato de concentrarme en algo que no sea el cadete. pero no puedo dejar de pensar que llegó a las 12:15 en lugar de las 10:30, que no se hizo cargo y bajó a hacerse un café y que ahora habla por teléfono. qué me importa lo que haga, al final me enojo porque yo sí estoy acá desde las 10, pero si él se queda durmiendo mientras afuera llueve, que sea feliz. bastaaaaaaa. hoy todo me fastidia, creo que es la humedad, el día gris. un día nos peleamos, no me acuerdo por qué, pero yo grité y después él me llamó para pedirme disculpas y decirme que me quería. eso me mató. así que ya, que se lleve los sobres y listo, ya bastante embole es tener que andar de un lado a otro con este día.

cosas para hoy:

-evitar el mal humor.
-tomar mate.
-prender el primer cigarrillo del día.
-cantar, todos juntos, el tema de secretaria ejecutiva.

miércoles, junio 07, 2006

cenizas y diamantes

presentaban un cd de homenaje a don cornelio. font llamó para invitarnos y fuimos.
empanadas y vino, poca luz y algunas personas dando vueltas. ani y yo primero hacia la barra, en el camino, pablo y volco. ya sabía, estaba preparada, pero con un vinito me siento mejor. charlamos, escuchamos el disco.
estoy bien, cómoda, de muy buen humor. llegan los cornelios, de sorpresa y tocan. es la primera vez en mi vida que los veo. pablo se tiene que ir, nos despedimos: “antes de venir, el gato tiró en mi cabeza las fotos de año nuevo, le grité, pero ahora entiendo todo, son de esa noche que cantamos ese disco hasta las ocho de la mañana”, “¿las del teclado, en lo de tu viejo?”, “sí, era una señal, una señal de que iban a tocar hoy”. el alcohol me hace ver que todo quiere decir algo. optimismo tonto. apenas sale empiezan con ella vendrá. “¿te acordás de cuando llegábamos a pop city y siempre te pedíamos este tema y que saltábamos y saltábamos sin parar?”, le comento a font mientras siento que pasó un siglo.

bailo con ani en el medio de la pista. somos las únicas y el barman nos regala una cerveza, todo parece genial y recién es martes.

en la cama y con la luz apagada estiro al máximo el cable del teléfono y antes de dormirme hablo un rato sobre la catedral de koln, el techo vidriado de la estación de trenes, la posibilidad de saltearse un día de trabajo y mirar el cielo por la ventana durante toda la tarde.

perro dorado

es domingo, recién son las diez de la mañana y una manicura ucraniana me pinta las uñas de rojo. ella piensa que me quedaría mejor algo más claro, pero acepta el rojo sangre mientras me cuenta cómo es odessa. abris la ventana y la ciudad es una alfombra verde. hay árboles y árboles y árboles, por todos lados. voy a ir. voy a ir con mi papá y mi hermano. no sé cuándo. ella dice que debería encontrar a alguien que me enseñe un poco de ruso y después ir a estudiar, no hay que dejar que se pierda el idioma ni el apellido, por suerte tenés un hermano varón.

llego a casa. vestido blanco y negro, pseudo estola de piel blanca y sintética, saco de terciopelo, guantes blancos. me siento minnie mouse.

ayer en lo de e.r., tirados en un sillón, hablamos de las familias. y por primera vez en años, tuve un recuerdo de mi abuelo. siempre me acuerdo de él, pero a veces, cuando pienso en la gente que murió, me vienen unos recuerdos superficiales, medio de cartón, el sábado fue diferente, una voz, un perfume, una frase suelta, el movimiento de una mano, la sonrisa: todo a la vez.

en la fiesta ponen un video. fotos de lu bebita, de lu al año, a los dos, a los tres... y nosotros alrededor. mi tía y sus rulos, mi tío, la abuela chiquita, papi, elen y su peinado ochentoso, tomi hecho un nene, yo con el pelo larguísimo y un jean bordó, todos juntos ahora, hace una semana con nuestras caras 2006. y el zeide, el zeide más joven, el zeide ya grande. pero en ninguna el zeide enfermo, en todas el zeide sonriente, jugando con su nieta.

lu está hermosa, alta, flaca con un vestido verde agua. bailamos, comemos, prendemos la vela de “ellos son los más locos de mi familia”, lu habla del asado y el humor de papá, de la comida y la ropa de elen, de las charlas con tomi y de mi prima más grande que me llevaba a la bond y siempre viene a cenar y nos cuenta sus historias amorosas. que venga un marciano y me lleve. soy la representante de la generación intermedia en todo este salón, en las cintas me saco un snoopy. buena señal, mi personaje preferido. prefiero un perro que un anillo.

vuelvo a casa en un taxi con pau y tomi, se van al cine y yo llego y me meto en la cama con una botella de agua y cuando harry conoció a sally. por un rato estoy triste, algo borracha, cansada, sola. quiero hablar por teléfono y no lo hago. pero entonces suena y es e.r. y hablamos largo rato con harry y sally detenidos en la mesa de un bar.

termina la semana, me duele mucho la cabeza y me voy a dormir feliz otra vez.

lunes, mayo 29, 2006

definitivamente, odio los lunes.

lucho me dejó unos virginia slims, que me parecen bastante desagradables, con esa cosa de "cigarrillo de mina", pero medio grasa. no sé. cómo vas a fumar eso, claro, eso díría de alguien que los fumara en serio, pero como sólo me los fui fumando desesperadamente a lo largo de la madrugada mientras escribía con un teclado demente que ponía "sd" en lugar de "s" y "xc" y "we" en vez de "c" y "e" respectivamente, ya me daba lo mismo cualquier cosa.

este fin de semana no existió, me gustaría por favor que me lo devuelvan, y rápido porque estoy cansada. no sé si alguien lo vio, o si se lo quedaron los futuristas o tal vez los simbolistas, pero de descanso y diversión tuvo bastante poco.

sólo estudiar y comer sin parar. comida china, japonesa, tortas, empanadas, ravioles de salmón en tinta de calamar, chocolinas.

cumpleaños y almuerzos con la familia viernes y domingo.

y la sensación de cosas pendientes que se van acumulando y acumulando en tu cabeza a lo largo de cada día.

mucho sueño

me duermo sentada frente a la máquina. ya intenté apoyar los brazos en el escritorio y la cabeza arriba, pero no puedo dormir acá. ayer escribí una pregunta de un examen y a las cuatro de la mañana se me borró una parte. volvi a escribirlo con la sensación de que nunca iba a quedar igual, pero no importaba porque ninguna de las dos veces fue una genialidad lo que hice. a las cinco encontré el documento recuperado. no eran iguales claro, pero ninguna era mejor que nada.
me fui a dormir por tres horas y media.

hace unos días soñé con vos, juli, habías venido a bs as sin avisar, yo volvía de una institución judía donde iba a hacer un curso y te veía a vos sentada en una mesa de un bar, en una avenida, chapando de incógnito con nico mateo.
fue la misma noche en la que soñé que iba caminado por san telmo en short y cargando el banco de mi piano y me encontraba a pablo y la orquesta tocando en una plaza de la boca donde un enero vi a los bomberos voluntarios disfrazados de reyes magos repartiendo regalos.

martes, mayo 23, 2006

cinco minutos

todo el tiempo deberías estar haciendo algo, así, vas a estar toda la tarde cargando la comida de los gatos y una cera para el piso, buscando una cerrajería para hacer esas copias de las llaves que nunca hacés, mientras pensás cómo vas a empezar la respuesta a las preguntas del parcial. por más en vano que sea, ponés el despertador una hora antes cada mañana, a ver si llegás a desgrabar algo del casete o corrés en la cinta o, no sé, simplemente te quedás mirando el techo, pensando que hace frío y estás cansada y qué fiaca salir de la cama calentita, correr al caloventor, encenderlo, poner la tele, ver la temperatura y empezar a pensar en el té, el baño y la ropa que te podés poner porque, ¿cómo habrás pasado el último invierno? ¿qué se ponía uno? remera, polera, sweater y abrigo negro, aprender a abrigarse otra vez, cada año. la ropa cuelga en el patio, pero ni da sacarla. algo te dio alergia y pica la cara. se acabo el alimento de los gatos, se acabaron las piedritas sanitarias, se acabó el papel higiénico. qué importa. tampoco hay queso ni galletitas, ni yerba para el mate. hay té. té verde y té de miel, té de jazmín, común, de menta, de boldo, de hierbas varias y té de vainilla.

en estos días casi todo es leer.
corregir la revista, leer para el examen, leer el libro para la tutoría, leer los poemas de las chicas para el miércoles.

y escribir escribir escribir escribir.

magical mystery tour

después de algunas horas en auto, cuatro argentinas, un esloveno, llegamos al hotel.
aprendí a decir gato, pero no me sale muy bien, mutchka, había uno blanco y negro en el estacionamiento. su pelo se parecía a mi cartera. nos cambiamos y fuimos al lugar de la lectura, miguel ya estaba ahí, sentado con una cerveza.
un bar, luz blanca, pizza. se fue llenando de gente, varias mesas grandes.
un micrófono.
leímos, leyeron. después las mesas se corrieron, y la luz blanca cambió por muchos colores intermitentes. bailamos a lo loco. cualquier cosa, todo. cantando lo que sabíamos y lo que no. con mucha cerveza y cerveza de por medio. después, dos bares, berlín y luna, todo era cerca, creo. había una carpa en la calle. la noche era para reírse. hasta casi pelear con unos pibes en el tercer lugar donde terminamos.

y más tarde, buscar los libros que había dejado olvidados y perderse borrachos por las calles de una ciudad casi desconocida.



***

¿bajamos a desayunar? escucho una voz que me dice, pero no sé dónde estoy. rosario, mucho sol en la habitación. dale vamos, abro los ojos, me duele la cabeza, ya recordé. me visto con el pijama abajo, si ese short puede llamarse pijama, no sé. café con leche y medialunas. saco el pasaje. almuerzo sola en el macdonalds de la terminal, tiene una terracita al sol, el día se siente bien a pesar de la resaca. agua mineral y alfajores para mi jefe.
las ventanas del micro son enormes, afuera están todos los colores, árboles en pleno proceso de otoño, todos los naranjas, amarillos, beiges, marrones.

y todos todos los verdes.

no puedo dormir con tanto para ver, acá y allá algunas manchitas rojas de los plumeritos y los tomatitos venenosos. así les decíamos en la quinta, mi hermana más grande se comió uno pero no le pasó nada. tuvimos miedo y le dolió la panza, igual no le contamos a nadie.

los mejores son esos árboles que tienen las hojas verdes pero ya rojizas en la punta, como un pájaro raro de plumas tornasoladas.

carla bruni, calamaro, nick drake.

todo brilla hoy.

miércoles, mayo 17, 2006

plato del día

estoy tan cansada todo el tiempo.

salgo sin campera a buscar mi almuerzo. no hace frío y me gusta ver el brillo de las calles en esta época del año.

todo está como dormido. pero soy yo. la realidad es que las cosas siguen igual, los autos, el tipo que me vende la comida, los negocios abiertos.

cambio el menú a ver qué pasa, sorrentinos integrales de ricota y verdura. en el microondas son una masa cuadrada que conserva la forma de la bandeja que los contenía. y siguen igual ante el calor, un bloque de color indefinido, grisáceo, con su salsa roja encima.


todos los mediodías como lo mismo y no me aburro -arroz integral, tomate, zanahoria, atún y huevo.

lo que me aburre está en otra parte.

moet chandon

cuando todo terminó, después de las copas de vino y los canapés, subimos las cosas para ir hacia lo de julia.
nuevo mensaje de voz:
“allá deben ser las seis de la tarde, acá, en parís, son las diez. ya estamos por abrir el champagne para brindar como si estuviéramos en la presentación, ojalá que todo salga lindo, te queremos mucho y te extrañamos, elen te manda un beso enorme”, decía mi papá en el teléfono.

unos minutos antes, yo creí escuchar su voz entre la gente, lo busqué entre las caras conocidas, lo imaginé brindando y charlando con mis amigos, como siempre.

lunes, mayo 15, 2006

el asadito

sábado en lo de maris.
estoy tranquila.
llevo en mi mochila un pategrás, un leberwust, tostadas con orégano, un filadelfia y una coca light en la mano.
podría irme a un campo y extender un mantel a cuadros, pero el plan es terraza.

el día está claro y luminoso, puedo ver a través como si todo fuera celeste y amarillo.


me siento en una lugar que conservo todo el mediodía.

charlamos. comemos. fumamos.

y vuelve una tristeza muy grande otra vez. me quiero ir y me quiero quedar. me pregunto cuándo va a terminar el choque de planetas.

me voy casi primera.

al menos hay sol y algunas cosas quedan mientras me pongo los anteojos negros en el 39 hasta casa.